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Personajes ilustres

Novelda

PERSONAJES ILUSTRES

Este pueblo, como muchos otros se pueden sentir orgullosos de su pasado.
Su origen todavía  incierto nos lleva a los griegos,  luego dominada por los cartagineses, musulmanes durante la edad media por ser finalmente reconquistada por el hijo de
Fernando III y cedida en señorío al  infante  don Juan Manuel.



Queda constancia de esa victoria ya que Alfonso X hizo construir una torre muy PECULIAR ya que es triangular.
Lo que la hace única en el mundo. y fue construida por el arquitecto
IBRAHIM DE TÚNEZ



El castillo de la Mola se alza junto al Santuario de Santa María Magdalena, a unos 4 kilómetros de la localidad de Novelda (en el Vinalopó Medio, provincia de Alicante).

la Casa Museo Modernista, tambi\'e9n conocida como " la Casa de la Pichocha "



Fuente: http://casadelapichocha.blogspot.com.es/

Novelda fue nombrada ciudad el 11 de octubre de 1901 por Alfonso XII en el Real Decreto, por su crecimiento demográfico y económico debido al comercio de azafrán y mármol. En la actualidad, la economía sigue basándose en lo mismo, ejemplo son las múltiples fábricas de mármol situadas en las afueras, y Carmencita.

Luís Navarro Navarro, “El Pichocho”, fue un buen negociante a finales del siglo XIX, figuró incluso como concejal electo en 1888 y Alcalde en 1895.
Se casó con Antonia Mira Segura, con la que tuvo dos hijos: Luís, que murió muy joven, y Antonia, nacida en 1846. Antonia y su padre lideraron una de las familias más ricas y poderosas de Novelda. A la muerte de su padre, Antonia heredó una gran fortuna y llevó los negocios familiares. Estuvo casada con Luís Navarro Abad y quedó viuda ocho años después con tres hijos: Carmen, Antonio y Luisa; su único hijo murió de tuberculosis a los 12 años.


La Casa-Museo se levanta sobre un solar que fue adquirido a finales de siglo en la calle Mayor; Antonia también compró el edificio que actualmente alberga el Centro Cultural Gómez-Tortosa en la misma calle. Entre 1914 y 1918 se dedicó a urbanizar terrenos en La Romana. Destinó sus dos grandes casas-palacios en la calle Mayor a sus hijas Carmen, casada con Antonio Gómez-Tortosa, y Luisa, casada con José Luís Gómez-Navarro. Gómez-Navarro fue un hombre muy importante tanto en Novelda como en La Romana, donde en su honor han nombrado varias calles. Incluso compró el “Bancal hondo” para la construcción de un colegio público bautizado con su nombre.

Antonia murió en 1921 de gastroenteritis crónica. Antes de morir instituyó un Consejo Familiar para cuidar a sus nietas que padecían microcefalia. Sigue siendo una enigmática dama a la que conocemos gracias a sus reformas y obras arquitectónicas. En el cementerio de Novelda se encuentra el panteón familiar de la familia Navarro-Navarro; también fue muy querida en La Romana, donde tiene una calle en su nombre y la iglesia fue construida gracias a ella.


La Casa-Museo fue una mansión unifamiliar de aire palatino construida en pleno núcleo urbano. La prosperidad de la ciudad se traduce en la construcción de algunos edificios como el teatro, el casino, la biblioteca y en numerosas casas. Quedó inaugurada oficialmente con la celebración del matrimonio de Luisa en mayo de 1905. A partir de entonces, el palacete fue de uso exclusivo de su propietaria y de los familiares que esporádicamente vivieron con ella. Pedro Cerdán, arquitecto murciano, es señalado como autor de los planos y director de las obras. En Murcia también construyó edificios con una estética parecida, como la Casa del Reloj, la Casa Almansa o la Casa del Piñón.

La fachada principal muestra una organización clasicista y un repertorio ornamental ecléctico con elementos Art Nouveau, que aparecen en la libertad de líneas de las forjas de las ventanas y de los balcones y en los motivos florales incrustados en la piedra.

En la entrada encontramos una puerta de hierro forjado. A la derecha, el gabinete, con muebles dispuestos para acoger a gente de negocios. A la izquierda, el despacho-biblioteca, que destaca por la abundancia de madera. El acceso directo al interior se hace a través de la puerta centrada entre las dos. El vestíbulo se sitúa en el centro del edificio y actúa como núcleo de distribución en la planta baja y da acceso a la escalera. Desde el centro llama la atención la galería de madera de nogal acristalada, que culmina en una claraboya de colores.

Frente a la escalera, el dormitorio principal, amueblado con piezas combinadas. En un extremo se abre un apéndice, reforzando el carácter privado del baño, donde destaca una bañera de mármol blanco. A la derecha encontramos el pasillo que lleva al patio. En el pasillo se encuentra el acceso al comedor, donde se abordaban cuestiones transcendentes para la familia. Toda la decoración gira en torno a la naturaleza benefactora y de la mujer, guardiana de la casa y encarnación del ideal de la belleza y del arte más sublime. Al fondo encontramos una puerta “oculta” por donde los sirvientes pasaban sin ser vistos. El patio ocupa un amplio recinto cuadrado envuelto por una galería de columnas de piedra calcárea, que se alzan sobre un soporte de mármol rosa.


A la planta noble se accede a través de la escalera principal, que empieza bajo un arco con figuras de mujeres en forma de ménsulas; esta escalera es una de las partes más significativas de la casa. La vista se dirige hacia el techo, donde sorprende una lujosa decoración de escayolas policromadas alrededor de la claraboya multicolor.

A la derecha queda el gran salón, es una de las piezas más características de la arquitectura de la alta burguesía, está reservada a las grandes recepciones públicas y los bailes. Tiene un gran efecto teatral y un amplio espacio abundantemente decorado. Éste conecta con dos salas que actualmente se emplean para la exposición de adquisiciones. El dormitorio del fondo da a la terraza del patio, lo que le otorga una espléndida iluminación; está decorada con muebles de estética muy similar a los del salón. En la tercera planta se encuentra la exposición permanente sobre Jorge Juan, científico y marino nacido en Novelda, y dos salas para conferencias.

La casa perdió su función durante la Guerra Civil, al ser ocupada por el ejército italiano; entonces debieron desaparecer los planos y documentos referidos a la creación de la casa. Posteriormente, el edificio fue cedido a la orden religiosa de San José de Cluny, como colegio de primer enseñamiento. El gran salón se convirtió en capilla, los dormitorios en aulas, el patio en lugar de juego y el comedor se llenó de minúsculas mesas.

En julio de 1975 la Caja de Ahorros de Novelda gestionó la compra del edificio con finalidades exclusivamente socio-culturales, y a finales de 1977 la actual Sabadell-C.A.M procedió a hacer una restauración porque su valor arquitectónico merecía situarlo entre los más destacados de la provincia. A la orden de San José de Cluny se le asignó otro emplazamiento, donde se encuentra en la actualidad.

En Novelda hay similitudes con obras de Barcelona, dado que siguen el mismo estilo arquitectónico. A parte de La Pedrera, como Casa-Museo, podemos encontrar similitudes entre la Sagrada Familia y el Santuario de Santa María Magdalena y también en el uso del trencadís en Los guerreros y la fuente de El parque del Oeste. Además, ambas ciudades cuentan con placas que las nombran “ruta modernista”.

Jorge Juan y Santacilia
( Científico y marino español nació el 5 de enero de 1713 en Novelda, Alicante )

Novelda levantó un monumento en su honor en la Plaza Vieja, donde se ubican el Ayuntamiento, el ex-cuartelillo de la Policía Local, la Iglesia de San Pedro así como un edificio restaurado para las urgencias de la Cruz Roja .
Tiene una sala museo en la última planta de la Casa Museo Modernista de Novelda

Jefe de escuadra de la Real Armada Española.


      Nació el cinco de enero del año de  1713, en Novelda, provincia de Alicante.

      Realizó sus primeros estudios de gramática latina en Zaragoza, pasando a los doce años a Malta, para recibir el hábito de la orden de San Juan de Jerusalén.

      Regresando a España y entrando en la compañía de guardiamarinas del departamento de Cádiz en el año de 1729, pronto asombro con su talento a sus profesores y compañeros, sobre todo en el estudio de la astronomía, cosmografía y navegación, tanto como de las ciencias matemáticas relacionadas con la marina. Sus compañeros le llamaban Euclides, por su gran afición a estas ciencias.

Realizó sus primer embarco y fue trasladado de una escuadra a otra; realizó varias campañas de corso contra los moros y berberiscos, pasando después a Nápoles, en el año de 1731 en la escuadra que condujo al infante don Carlos, sucesor en aquel trono y luego por fallecimiento de su hermano Fernando VI, regreso con rey de España con el nombre de Carlos III.


Asistió a la expedición contra Orán en el año de 1732, cuya flota estaba al mando del general don Francisco Cornejo, de las fuerzas de mar, siendo el duque de Montemar el que estaba al mando del ejército de desembarco, en esta ocasión iba de brigadier de guardiamarinas en el navío  Castilla, cuyo mando ostentaba don Juan José Navarro, hallándose entre las fuerzas de desembarco que estaban al mando del marqués de Santa Cruz de Marcenado.

Estuvo también presente, en la escuadra al mando de don Blas de Lezo, en los cruceros que esta realizó para evitar la llegada de refuerzos turcos, que habían sido pedidos por los de Orán, con la intención de recuperar la plaza.

Con este general, se batió, en el asalto que dio Blas de Lezo a la ensenada de Mostagán; cuando regresaban de esta acción a la península tuvo que ser desembarcado en Málaga, por la corrupción de los alimentos, que fue la que provocó una gran cantidad de bajas en esta expedición.


En el año de 1734, cuando aún no contaba con veintiún años y siendo guardiamarina, fue elegido junto a Antonio de Ulloa, para formar parte de una comisión científica que, enviada por el rey de Francia Luis XV, había de ocuparse de la medición del meridiano en las cercanías del ecuador y de rectificar la verdadera forma del planeta Tierra.

Para que fueran presentados con una cierta graduación militar, ante los sabios franceses que formaban la comisión de ese país, se les ascendió a tenientes de navío, dándoseles la paga correspondiente, los dos dieron un salto de cuatro grados con tal fin.

Saliendo de Cádiz el día veintiocho de mayo del año de 1734, la expediciónla formaban el navío Conquistador y la fragata  Incendio, que llevaba al nuevo virrey del Perú, en cuyo distrito debían realizarse las operaciones científicas proyectadas, llegando a Cartagena de Indias donde desembarcaron.

Durante once años nada más ni nada menos estuvieron en América, pero no sólo se dedicaron a los trabajos científicos que eran la razón de su viaje, sino que el virrey le pidió que revisara las defensas, para ponerlas en a punto de ello, pues estaban un poco abandonadas, realizando esta labor en muchas de ellas, pues el británico almirante Anson, por aquellas fechas se estaba empleando a fondo en atacarlas. Llevando a cabo también  la organización de la tropa de milicias y su reglamento.

Desde el año de 1742, estuvo de guardacostas al mando de la fragata  Nuestra Señora de Belém, por las costas de Chile y la isla de Juan Fernández.

Regresando a España en el año de 1745, de viajero en la fragata mercante Lis.

Mientras tanto Antonio de Ulloa, se volvía a España, aprovechando un viaje de la fragata francesa de guerra Délivrance, que tuvo un encuentro con los británicos, en que cayó prisionero, con lo que por este golpe de fortuna británico, se estuvo a punto de perder la Crónica y la Memoria que traía Ulloa, que era a su vez la parte más importante de ella.

Una vez en España, Jorge Juan viajó a París, donde dio conferencias de sus experiencias, en la expedición a América.

Fue ascendido a capitán de navío y enviado al Reino Unido, por encargo directo de don Zenón de Somodevilla, realizando el viaje en el mes de noviembre del año de 1748, junto con él iban los brigadieres de guardiamarinas don José Solano y don Pedro de Mora, estuvieron dieciocho meses, en los que recibieron toda clase de muestras de aprecio, por su demostrada erudición y talento, aprovechando esta circunstancia para mejor informarse, del método de construcción naval empleado por los británicos.

Al regresar a España, corrigió los defectos a su entender de la construcción isleña, saliéndole uno mucho mejor que el copiado, tanto mejoró el sistema, que a su vez fue copiado, por los copiados.

Por orden real se le puso al frente de la construcción en los arsenales de El Ferrol y Cartagena, sus diques, las bombas de fuego, las gradas para construir navíos y botarlos al agua sin lesión, el método de construirlos, al igual que todas las demás clases de buques, siendo de éste el brigadier Sebastián Feringán un notable ingeniero.

Levantó muchos planos de los puertos España, para mejorarlos, pero por desgracia, también muchos de ellos se quedaron en algún cajón.

En el año de 1750, por disposición Real se le ordeno pasase al arsenal de Cartagena, para que en combinación con el ingeniero de éste arsenal don Sebastián Feringán, se realizara la construcción de un dique, obra que quedó terminada en dos años.

Así mismo en El Ferrol  (Esteiro), las obras de las gradas se habían comenzado en el año de 1749, terminándose en el de 1751.

Llegó a tanta la fama de Jorge Juan, que recibió consultas para multitud de obras, incluso civiles, siendo las hidráulicas de las que más, los útiles mejores en las minas de Almadén con provecho de la salud de los trabajadores y un considerable aumento del Erario, beneficio de minas, liga y afinamiento
de monedas, dirección de canales y riegos, ya sobre materias científicas y de su profesión.

Llegando al extremo que el almirante británico Howe, paso a Cádiz en una fragata, en el mes de abril del año de 1753, sólo por conocerle y tratarle: <<bajando muchas veces a visitarle en tierra, y obsequiándole a bordo con un espléndido banquete y con maniobras y otras finas confianzas y condescendencias facultativas>>.

Fue tanta su fama que en toda Europa era conocido por <<El sabio español>>.

En el año de 1754 se le encomendó la compañía de guardiamarinas, mejorando sus estudios, escribió para los alumnos el  <<Compendio de Navegación>>, en la que se relaciona como resumen claro y elegante de cuánto había adelantado la navegación hasta aquella época, siendo esta obra de obligado aprendizaje, manteniéndose durante muchos años como ejemplo de libro de texto, pero además se preocupo de dotar mejor a la escuela, con mejores maestros y los medios más apropiados.

Como sabio en las ciencias, consiguió se le autorizase a construir el Observatorio, para mejorar la aplicación de estas en los estudios de los guardiamarinas y mejorar las mediciones.

Más tarde éste Observatorio fue trasladado a la Isla de León hoy San Fernando.

Con el afán de seguir la investigación, aprender y enseñar, fundó en el año de 1755, en Cádiz, en su propia casa, una reunión de personas afines, donde todos los jueves se reunían para dialogar sobre astronomía, historia, navegación, geografía, física, higiene y cuestiones militares, que se le tituló <<Asamblea Amistosa Literaria>>.

En una de aquellas reuniones, leyó Jorge Juan una memoria, que sirvió de fundamento para realizar la obra más célebre <<Examen Marítimo>>, que posteriormente tanta fama le dio y le siguió a su posteridad; en esta asamblea llegó a leer diez <<opúsculos técnicos>>.

En el año de 1766, hallándose otra vez en Cádiz, después de una larga alternativa en comisiones y viajes, se le mandó volver a Madrid, para fijar allí su residencia; pero cuando ya estaba dispuesto a realizar el viaje, recibió una nueva orden, se le había nombrado embajador de España ante el Sultán de Maruecos, saliendo el día quince de febrero de 1767, cruzándose en su viaje con Sidi Amet el Gazel, que venía de embajador a España.

Su misión fue de seis meses y medio, llevó al Sultán ricos presentes por real orden, entre ellos a doscientos ochenta y cinco esclavos moros y turcos, lo que facilitó el entendimiento, resolviendo gran cantidad de asuntos complejos, pero con tanta satisfacción, que justificó la confianza depositada por el Gobierno.

Terminada su misión, regreso a Madrid en el mismo año, continuando con su tarea de científico, y por orden Real se ocupaba de revisar y asesorar, a todas las secretarías del despacho y por el Supremo Consejo de Castilla.

El Rey le nombró director del Real Seminario de Nobles, tomando posesión del cargo el día veinticuatro de mayo.

Muchas naciones le contaron como miembro de sus sociedades científicas, siendo académico de las Reales Sociedades de Londres y  Academias de las Ciencias de París y Berlín; y consiliario de la Española de San Fernando.

Siendo conocido en su época como <<El sabio español>>.

Falleció de un ataque epiléptico a los sesenta años de edad, siendo el óbito el día veintiuno de julio del año de 1773.

Sigue aqu\'ed...........

Homenaje a Jorge Juan en Novelda en su III Centenario


Amadeo Pellín

Este señor es: Amadeo Pellin suegro de Esteve (Escultor de marmól y fotógrafo)y amigo de Franchi.
Ahora jubilado(94 años) y con la vista ya cansada se dedica a cuidar de su esposa.
Este hombre ha tenido el privilegio de restaurar el carro de Miguel Hernández. Un carro que hizo para su hijo en la cárcel de Alicante hace más de 70 años.
Y si no lo remedia nadie creo que esa será la única pieza que ira a parar a un museo.

Ya con muchos años cumplidos sigue contanto historias sobre Novelda, un hombre humilde, muy educado y integro.


Exposici\'f3n en el Gomez Tortoisa de Novelda

les dejo un pequeño reportaje de fotografías de sus miniaturas:

Amadeo Pell\'edn y su obra    Galeria de imagenes     Diccionario del Album

 
 
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